06/03/2026

Productores del campo dejan los bloqueos carreteros para enfocarse a la presión al sector agroindustrial.

Silao, Gto., 5 de noviembre de 2025.-

Productores de Guanajuato, Jalisco y Michoacán dieron un nuevo giro a su movimiento y ahora centran su lucha en el sector agroindustrial, al considerar que las grandes empresas procesadoras de maíz están acaparando los beneficios de los ajustes al precio del grano, sin que ello represente mejoras reales para quienes lo siembran.

Esta tarde, integrantes del Movimiento Agrícola Campesino (MAC) bloquearon los accesos de carga y descarga de Gruma Grupo Maseca, en Silao, como parte de una estrategia que busca presionar a las compañías que, según los agricultores, “han hecho del maíz una mercancía de especulación y no de sustento”.

Los campesinos señalaron que, a pesar de más de veinte días de bloqueos  carreteros de forma intermitente, las autoridades federales han mostrado indiferencia ante el reclamo. 
“Hasta hoy la Presidenta de la República no nos ha recibido, ni siquiera ha enviado un mensaje directo al sector productivo del campo. Solo hemos visto distractores mediáticos y cortinas de humo para desviar la atención”, afirmaron los líderes del movimiento.

De acuerdo con Mauricio Pérez, vocero del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, se decidió suspender los cierres carreteros iniciados el 14 de octubre para enfocar la presión en las empresas agroindustriales que concentran la compra del grano.

“El ligero avance logrado en la mesa con la Federación quedó en nada, porque Maseca, Cargill y otras firmas están absorbiendo ese beneficio. El productor sigue ganando lo mismo o menos, mientras los costos del fertilizante, diésel y transporte siguen subiendo”, apuntó Pérez.

El movimiento se mantiene activo en Silao, donde permanece un contingente en las instalaciones de Maseca, y en Irapuato, frente a Cargill. Se prevé que las protestas se extiendan hacia Minsa y Bachoco, y que incluso se reaccione en las vías férreas como medida de presión adicional.

En el Bajío, el descontento se siente profundo. Los campesinos denuncian que las políticas agrícolas actuales no garantizan soberanía alimentaria, pues la producción nacional compite en desventaja frente al maíz importado y con precios de referencia que no cubren los costos reales de producción.

“Producir ya no es negocio, es resistencia. Y aun así el gobierno no escucha. Quieren callar al campo con discursos y rumores, pero sin nosotros no hay alimento”, expresó uno de los agricultores que mantiene el plantón.

Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los productores, que advierten que sin diálogo y acuerdos claros, el ciclo agrícola 2026 podría iniciar con una reducción drástica en la siembra de maíz.

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