18 de julio de 2025. Ante el incremento sostenido en el nivel de almacenamiento, la presa El Palote en León, Guanajuato, inició un desfogue controlado este martes por la mañana tras rebasar el 90 % de su capacidad, una situación que encendió las alertas entre autoridades estatales y federales debido al riesgo estructural que representa para la cortina de contención.
La decisión de abrir las compuertas fue tomada con base en los lineamientos técnicos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que establece protocolos específicos cuando los niveles de agua superan el 85 %, por lo que el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) activó el proceso de desfogue de manera escalonada, vertiendo el excedente hacia el río de los Gómez que cruza parte de la zona urbana de la ciudad.
Vecinos de colonias cercanas a este cauce han manifestado su preocupación no solo por el aumento del caudal, sino también por la presencia de aguas negras que aseguran están siendo vertidas en el arroyo El Granizo durante este proceso, ya que acusan que algunas descargas clandestinas se intensifican aprovechando las lluvias y el desfogue, lo que podría generar problemas sanitarios en zonas habitacionales cercanas.
Autoridades municipales informaron que ya se investigan las denuncias y aseguraron que se mantendrá un monitoreo constante de la calidad del agua y de la infraestructura hidráulica, además de hacer un llamado a la población para mantenerse informada a través de medios oficiales y evitar acercarse a los cauces con el fin de prevenir accidentes ante posibles incrementos súbitos en la corriente.
El desfogue de El Palote forma parte de las acciones preventivas necesarias en temporada de lluvias para evitar afectaciones mayores, sin embargo, también evidencia pendientes en el manejo de aguas residuales y en la supervisión de descargas urbanas que, en situaciones como esta, pueden agravar el riesgo para el medio ambiente y la salud pública.

