Guanajuato, Gto., 01 de enero de 2026.–
La inclusión de las personas con discapacidad como parte de una estrategia empresarial sostenible fue el eje del taller “Inclusión como Competencia Organizacional en el Contexto de la Sostenibilidad”, impulsado por la Secretaría de Derechos Humanos y dirigido a representantes de la iniciativa privada en Guanajuato.
La actividad fue encabezada por el subsecretario para la Inclusión de Personas con Discapacidad, Carlos Daigoro Fonce Segura, quien destacó que la participación de todas las personas en la economía no solo es un tema de derechos humanos, sino un factor clave para la competitividad y la permanencia de las empresas en el largo plazo.
Durante el encuentro, también se abordaron criterios de accesibilidad en el diseño arquitectónico, subrayando que la discapacidad no radica en las personas, sino en entornos y sistemas que no han sido diseñados con una visión universal. En este sentido, se señaló que la eliminación de barreras físicas, comunicacionales y organizacionales permite aprovechar talento, incrementar la productividad y ampliar la capacidad de consumo.
El subsecretario enfatizó que la inclusión no debe entenderse como una medida asistencial, sino como una competencia organizacional estratégica, comparable con áreas como la gestión financiera, la logística o la innovación. “Las empresas que incorporan la inclusión como una capacidad interna son más adaptables, resilientes y competitivas”, afirmó.
De acuerdo con estudios internacionales citados durante el taller, la exclusión laboral de personas con discapacidad representa una pérdida económica de entre 3 y 7 por ciento del Producto Interno Bruto, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo.
Asimismo, se destacó que la inclusión impulsa la innovación al integrar perspectivas diversas, amplía la base de talento y mejora la experiencia de mercado, con beneficios que impactan a toda la población. Organismos como el Banco Mundial y la OCDE coinciden en que una mayor inclusión laboral fortalece la estabilidad económica local, amplía la base fiscal y mejora el atractivo para la inversión.
“Diseñar para la diversidad no compite con la eficiencia, la potencia”, concluyó Fonce Segura, al señalar que la inclusión es una inversión estratégica para el presente y el futuro de las empresas.


