Guanajuato, Gto., 12 de diciembre 2025.-
La inconformidad social por el proyecto del Acueducto Solís–León escaló este martes en el Congreso del Estado, donde habitantes de comunidades que dependen de la presa Solís advirtieron que están dispuestos a llegar “hasta las últimas consecuencias” para defender el agua que abastece a la región.
Encabezados por Amadeo Hernández, representantes de al menos 80 personas provenientes de Acámbaro, Salvatierra y otros municipios del sur del estado se manifestaron en el Palacio Legislativo para exigir que no se apruebe la deuda estatal con la que se pretende financiar la obra hidráulica. Los inconformes señalaron que el proyecto pone en riesgo el acceso al agua de miles de familias.
Con lonas y consignas, los manifestantes buscaron frenar la aprobación del dictamen en la Comisión de Hacienda y Fiscalización, mediante el cual se autoriza al Poder Ejecutivo estatal la contratación de financiamiento por hasta 4 mil millones de pesos para el proyecto denominado Acueducto Solís–León, impulsado de manera conjunta por el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado.
Sin embargo, mientras se realizaban los controles de acceso para los ciudadanos, los legisladores aprobaron el dictamen por mayoría de votos, lo que detonó un ambiente de enojo y confrontación verbal. Las acusaciones se dirigieron de manera directa a los diputados, a quienes reprocharon legislar de espaldas a las comunidades afectadas. “Diputado presidente, escuche al pueblo; un campesino va a defender hasta con su sangre”, reclamó uno de los manifestantes.
Aunque la decisión ya había sido tomada, a los inconformes se les permitió ingresar posteriormente al salón de la comisión para hacer uso de la palabra. En su intervención, Amadeo Hernández cuestionó la legalidad y la transparencia del proceso, al asegurar que no existe un proyecto integral ni un dictamen de impacto ambiental que sustente el traslado del agua hacia el corredor industrial del estado.
La protesta no se limitó al recinto legislativo. Los defensores de la presa Solís advirtieron que no permitirán que la obra avance y anticiparon acciones de resistencia directa en la zona, incluyendo el bloqueo de trabajos si se inicia la construcción del acueducto. Incluso señalaron que esperarán la llegada de elementos de la Sedena para impedir físicamente el desarrollo de la obra.
Asimismo, anunciaron que volverán a concentrarse en el Congreso del Estado el día en que el tema sea discutido en el pleno, al considerar esta votación como el último paso formal antes de que el proyecto se concrete. No obstante, dejaron claro que, aun si se aprueba, la oposición social continuará mientras el agua de la presa Solís sea destinada a la ciudad de León.
El conflicto se trasladará ahora al pleno del Congreso. Se prevé que el próximo lunes 15 de diciembre la Junta de Gobierno y Coordinación Política defina la fecha y hora de la sesión en la que se someterá a votación la autorización del financiamiento, en medio de un clima de creciente polarización social y advertencias de nuevas movilizaciones antes de que concluya el periodo legislativo.

