El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, fijó postura en torno al programa estatal de la Tarjeta Rosa, al señalar que representa un gasto millonario que podría destinarse a otras necesidades de la población. Durante un encuentro con medios locales, subrayó que cada año se invierten más de cuatro mil millones de pesos en este esquema, lo que, en su opinión, genera una presión innecesaria sobre las finanzas estatales.
El alcalde explicó que, en lugar de destinar recursos a un programa de carácter masivo, considera prioritario canalizarlos hacia obras de infraestructura y servicios públicos que atiendan las demandas más urgentes de las comunidades. “Con ese dinero podríamos hacer mucho por las colonias y comunidades que hoy carecen de agua, pavimento o espacios dignos”, expresó.
Ramírez Sánchez insistió en que su administración no respaldará la contratación de más deuda para sostener proyectos como la Tarjeta Rosa, pues ello comprometería la estabilidad financiera de Guanajuato. Agregó que es necesario revisar con seriedad la manera en que se diseñan y operan los programas sociales, a fin de garantizar que los apoyos realmente lleguen a quienes los necesitan.
En contraste, defendió el programa municipal Mujeres Esperanza, implementado este año para otorgar un apoyo único de dos mil pesos a 200 mujeres celayenses. El edil recalcó que este esquema fue concebido como un respaldo puntual y no como una acción recurrente, por lo que no está previsto replicarlo durante su administración.
El presidente municipal concluyó que los gobiernos deben apostar por políticas públicas sostenibles y responsables, alejadas de fines electorales y enfocadas en mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Con ello, reiteró que Celaya mantendrá una visión distinta en el manejo de los recursos y en la atención de las mujeres y familias que más lo requieren.

